Invocación. Al reunirnos en casa, encendemos la vela como señal de la presencia de Dios en medio nuestro.  He iniciamos nuestra oración común en nombre de Dios que es + Padre y Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amen.

Canto: El Señor es mi Luz y mi Salvación

Salmo 25, 4-7

Señor, hazme conocer tus caminos; muéstrame tus sendas. Encamíname en tu verdad, ¡enséñame!
Tú eres mi Dios y Salvador; ¡en ti pongo mi esperanza todo el día! Acuérdate, Señor, de tu ternura y gran amor,
que siempre me has mostrado; olvida los pecados y transgresiones que cometí en mi juventud. Acuérdate de mí según tu gran amor, porque tú, Señor, eres bueno.

Oración

Dios eterno nos llamas y nos envías a proclamar la buena nueva a todos los rincones del mundo. Concédenos que en todo momento y circunstancia podamos cumplir con nuestra vocación. Ayúdanos a caminar junto con el prójimo desvalido y vulnerable.  Permítenos sanar sus heridas y proporcionarle lo que necesita para la vida.  Que tú amor y tú gracia nos alcance para hacer lo correcto y necesario en este tiempo de crisis sanitaria. Señor, nuestro buen Dios, cuídanos y guíanos en todo momento, y circunstancia. Por Jesucristo, lo pedimos. Amen

Oremos: Padre Nuestro

Bendición: “El Señor te bendiga y te guarde; el Señor te mire con agrado y te extienda su amor; el Señor te muestre su favor y te conceda la paz”. Números 6, 24-26