El domingo 16 de febrero tuvo lugar en Punta Arenas el Culto de Desinstalación de la Rvda. Rocío Morales de la Congregación IELMA. En la despedida estuvieron presentes la obispa Izani Bruch y el Presidente de la IELCH Pablo Ríos. En esta nota la pastora Morales comparte sus impresiones sobre estos cuatro años de trabajo en el extremo sur de Chile.
-¿Cómo fueron para Usted estos cuatros años en Chile y qué cosas destacaría?
Estos cuatro años de Ministerio Pastoral fueron de: aprendizaje, adaptación y una forma diferente de experimentar la fe. Llegar a Punta Arenas es llegar a una realidad nunca antes vivida, no sólo por su clima extremo y los días largos de claridad y oscuridad, sino por una cultura separada del resto del mundo por el mar y la cordillera. Una cultura diferente que ha logrado hacer de esta región austral, algo especial y acogedor.
-¿En cuáles desafíos cree Usted la IELCH y la Congregación IELMA deben seguir trabajando?
Los desafíos de la Iglesia Nacional son numerosos y cada Congregación, de acuerdo a su realidad, tiene los propios. En lo personal, considero que el fortalecimiento de los liderazgos existentes y en especial, la formación de nuevos liderazgos, da lugar y sentido a cada persona que hace parte de la Iglesia. Desde los más pequeños hasta los más grandes, tienen algo importante para aportar con sus dones y talentos dentro y fuera de la comunidad, dando así un matiz hermoso del ser Iglesia; del ser una comunidad al servicio de la esperanza.
-¿Qué testimonio de fe ha sido relevante para Usted durante estos años en Punta Arenas?
IELMA en sí es una comunidad de fe. Es una comunidad que no se detiene ante la adversidad, sino que trabaja para lograr lo que se propone con la ayuda de Dios. Eso la hace una comunidad creyente, viva, soñadora, dinámica y emprendedora. Una comunidad que hoy puede dar testimonio de resiliencia y unidad.
Agradezco a Dios por esta experiencia de vida en mi Ministerio Pastoral, a la obispa Izani por haberme confiado esta Congregación, y a cada persona de IELMA y del Colegio Luterano que me apoyaron haciendo posible los resultados que hoy ofrecemos a Dios como ofrenda de amor.