Invocación: Iniciamos esta oración comunitaria. En nombre de Dios que es como u a Madre y un Padre que nos cuida. En nombre del Hijo que nos anima a trabajar por el bien común y en el nombre del Espíritu Santo que guía en este tiempo de crisis sanitaria y social. Amen.

Canto. Imploramos tu piedad, oh buen Señor

Imploramos tu piedad, oh buen Señor, por quien sufre en este mundo, a una gime toda la creación. Tus oídos se inclinen al clamor de tu gente oprimida apura, oh Señor, tu salvación.
Sea tu paz bendita y hermanada a la justicia, que abrace al mundo entero: Ten compasión. Que tu poder sustente el testimonio de tu pueblo, tu Reino venga, hoy, Kyrie eleison.

Oración en medio de la propagación del COVID-19 (Federación Luterana Mundial)

Oh Dios, nuestro Sanador, muestra tu compasión por toda la familia humana que está en crisis y cargada de enfermedades y miedo. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Ven a nuestra ayuda en la medida que el coronavirus se propaga a nivel mundial, cura a las personas enfermas, apoya y protege a sus familias y amistades de la infección. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Concédenos tu espíritu de amor y autodisciplina a fin de que podamos unirnos, trabajando para controlar y eliminar el coronavirus. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Haznos vigilantes, atentos/as, y proactivos/as en la erradicación de todas las enfermedades como la malaria, el dengue, el HIV & sida, y otras [que sean nombradas en voz alta o en silencio]… que añaden al sufrimiento humano y, a menudo, resultan en la muerte de muchas personas. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Cura nuestro egocentrismo e indiferencia que nos lleva a estar preocupados/as solo cuando el virus nos amenaza, abre caminos que van más allá de la timidez y miedo y que fácilmente nos hace ignorar a nuestro prójimo. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Fortalece y alienta a quienes trabajan en los servicios de salud pública y en la profesión médica: personas que ofrecen cuidado, enfermeras/os, asistentes, doctores/as y a toda persona que se compromete a cuidar de las personas enfermas y a sus familiares. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Inspíranos Dios, otorga ideas y esperanza a todas las personas investigadoras que están enfocadas en desarrollar una vacuna. Escucha nuestro clamor, oh Dios, Escucha nuestra oración. Sostén a todas las personas trabajadoras, dueños/as de negocios que sufren la pérdida de su sustento diario debido a cierres de negocios, cuarentenas, el cierre de las fronteras y otras restricciones… protege y guarda a todas aquellas personas que deben viajar. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Guía a las y los líderes de las naciones a fin de que digan la verdad, detengan la difusión de información errónea y actúen con justicia a fin de que toda tu familia pueda conocer la cura. Escucha nuestro clamor, oh Dios, Escucha nuestra oración. Sana nuestro mundo, cura nuestros cuerpos, fortalece nuestros corazones y mentes, y en medio de la agitación de hoy, danos esperanza y paz. Escucha nuestro clamor, oh Dios,

Escucha nuestra oración.

Toma en tu gentil abrazo a todas las personas que han muerto y que morirán este día. Consuela a sus seres queridos en medio de su desesperación. Escucha nuestro clamor, oh Dios, Escucha nuestra oración. Recuerda a toda tu familia, a toda la raza humana, y a toda tu creación, en tu amor.

¡Amén!

Canto: Nada te Turbe. Teresa de Jesús

Nada te turbe nada te espante. Quien a Dios tiene nada le falta
Nada te turbe nada te espante. Solo Dios basta

Nada te turbe nada te espante Quien a Dios tiene nade le falta
Nada te turbe nada te espante Solo Dios basta.

Lectura del Salmo 23

El SEÑOR es mi pastor, nada me falta;
2 en verdes pastos me hace descansar.
Junto a tranquilas aguas me conduce;
3 me infunde nuevas fuerzas.
Me guía por sendas de justicia
por amor a su nombre.
4 Aun si voy por valles tenebrosos,
no temo peligro alguno
porque tú estás a mi lado;
tu vara de pastor me reconforta.
5 Dispones ante mí un banquete
en presencia de mis enemigos.
Has ungido con perfume mi cabeza;
has llenado mi copa a rebosar.
6 La bondad y el amor me seguirán
todos los días de mi vida;
y en la casa del SEÑOR
habitaré para siempre.

Oremos: Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en los cielos,
Santificado sea tu nombre;
Venga a nosotros tu reino;
Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro pan de cada día, dánoslos hoy,
Perdónanos nuestras deudas,
Así como nosotros perdonamos a nuestros deudores;
y no nos dejes caer en la tentación,
Más líbranos del mal,
Porque tuyo es el reino, el poder
y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición:
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11

Canto. Envíanos Señor

Estribillo:
Envíanos, Señor, tu Espíritu creador
Que renueve la faz de la tierra.

1. Para llevar tu mensaje por el mundo
Y ser testigos de tu resurrección.

2. Para luchar por el bien y la justicia

3. para implantar el amor entre nosotros
En un abrazo de eterna comunión

4. Para esperar, sin descanso, su venida
Mientras hacemos una tierra mejor.