Lectura: Lucas 13:31-35

  1. En aquel momento se acercaron unos fariseos a decirle: -Sal y retírate de aquí, porque Herodes intenta matarte. 32. Jesús les contestó: -Vayan a decir a ese zorro: mira, hoy y mañana expulso demonios y realizo sanaciones; pasado mañana terminaré. 33. Con todo, hoy y mañana y pasado tengo que seguir mi viaje, porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén. 34. ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los enviados, cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a los pollitos bajo sus alas; y tú no quisiste! 35. Por eso, la casa de ustedes quedará desierta. Les digo que no me verán hasta [el momento] en que digan: Bendito el que viene en nombre del Señor.

 

Oración:  Dios Padre y Madre, nos dirigimos a Ti confiados en tu misericordia, y rogamos tu protección hacia aquellos hermanos y aquellas hermanas que han alzado su voz contra las injusticias de este sistema; te pedimos que su voz no sea acallada y que su mensaje no sea olvidado; oramos por aquellos hombres y mujeres que han experimentado la injusticia en sus propios cuerpos y almas, se tu consolando y dando esperanza de que un destello de tu Reino se hará presente en nuestra sociedad. Te agradecemos por aquellos profetas y profetizas que por amor a Tu Pueblo nos has concedido, quienes han denunciado incesantemente el pecado estructural, la vejación a los derechos fundamentales y a la dignidad humana. Te imploramos Señor que envíes más hombres y mujeres, que inspirados en el mensaje del Evangelio proclamen liberación y dignificación para todos y todas. Amén

Cristian Tello. Congregación La Trinidad