Invocación: Señor nuestro buen Dios, acompáñanos en este tiempo, y al hablar de nuestras preocupaciones danos la claridad para transformar el presente siglo malo. Al reunirnos hoy en Oración común la hacemos en tú nombre. Dios solidario, clemente y compasivo.


Canto. Cuida bien Señor. https://youtu.be/bKULcjBlEA4 Español

https://youtu.be/At_mAZU2x4E Portugués

De Aquellos que están frente a mí.
Cuida bien, Señor.
De aquellos que me siguen en el camino
Cuida bien, Señor.
De aquellos que se encuentran a mi lado.
Cuida bien, Señor.
Si acaso, es también de tú agrado,
Cuídame bien de mí, Señor.

De Aquellas que están frente a mí.
Cuida bien, Señor.
De aquellas que me siguen en el camino
Cuida bien, Señor.
De aquellas que se encuentran a mi lado
Cuida bien. Señor.
Si acaso, es también de tú agrado,
Cuídame bien de mí, Señor.
Cuídame bien de mí, Señor.

Letra: Rodolfo Geade Neto

Lectura del Salmo 34, 1-4 NVI

Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo;
mis labios siempre lo alabarán. Mi alma se gloría en el SEÑOR; lo oirán los humildes y se alegrarán. Engrandezcan al SEÑOR conmigo; exaltemos a una su nombre. Busqué al SEÑOR, y él me respondió; me libró de todos mis temores.

Oración
Gracias buen Dios por acompañarnos en este tiempo de crisis sanitaria, económica y social. Gracias por escucharnos y hablarnos de paz en este contexto desolador, gracias por preguntarnos por nuestras emociones y sentimientos y no juzgarnos por nuestros miedo y angustia, Gracias por tomar en cuenta nuestra humanidad y vulnerabilidad, Gracias por mostrarnos la importancia de las personas que están al frente, atrás y al lado mío. De aquellas que están en el camino. Cuida bien de ellas. Señor. Gracias por enseñarnos a amar de forma genuina y a partir de ahí construir una nueva sociedad que busque el bien común para los, las habitantes de la tierra. A partir de tu ejemplo solidario y liberador pedimos. Cuida bien, de nosotros y nosotras. Señor. Amen.

Bendición: Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11

Marco Garrido Espinoza, pastor.