Culto de Ordenación e Instalación de la Vicaria Mariela Elizabeth Sufan Inal.

Culto de Ordenación e Instalación de la Vicaria Mariela Elizabeth Sufan Inal.

Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos.

Juan 13, 34-35

El domingo 24 de abril a las 11:00 horas, se congrega la Iglesia Evangélica Luterana en Chile en las dependencia de la Congregación San Pedro, Coronel,  Octava Región, para celebrar el Culto de Ordenación e Instalación de la Vicaria Mariela Elizabeth Sufan  Inal. Mariela, es la segunda mujer Chilena ordenada en el ministerio de la palabra y sacramentos en la IELCH.  La primera pastora ordenada en la IELCH fue la pastora Gloria Rojas en el año 1985. La liturgia aconteció  en un clima de hermandad y alegría. Donde los delegados delegadas de cada comunidad y congregación de la IELCH se hacen presentes  para celebrar ese evento tan importante en la vida de la Iglesia.

Mariela Elizabeth Sufan  Inal  hizo su vicariato de 2 años en  Congregación San Pedro, Comunidad María Magdalena, La Peña, Coronel y comunidad Renacer Boca Sur, San Pedro. Realizó sus estudios teológicos en Universidad Bíblica Latinoamericana y en la Comunidad Teológica Evangélica de Chile.

La pastora Izani Bruch, Obispa de la Iglesia,  reflexionó en su prédica sobre la importancia del amor en la vida comunitaria y en la práctica pastoral de la Iglesia.  Señaló  que el respeto mutuo y el apoyo  deben estar presentes en la práctica comunitaria en todas las instancias de la Iglesia.  Es la visibilidad  de la práctica del amor  fraterno  que legitima a la comunidad como discípulos  de Jesús de Nazaret. El amor de Dios, nos transforma en testigos de Cristo y nos interpela a  mar como él nos amó.

La tarea de la Iglesia, es  dar testimonio del amor de Dios en el  mundo, en relaciones igualitarias y solidarias. El amor de Dios expresado en Jesucristo es el distintivo y el paradigma  la comunidad  Cristiana: como Dios nos amó, así debemos amar. Cuando vivimos y acontece  este amor entre nosotros y nosotras, la comunidad cristiana es un espacio donde se experimenta   un nuevo cielo y una tierra. La Obispa, señala a la nueva pastora, que su rol pastoral es  guiar a la comunidad para que el amor de Dios  sea siempre la referencia del  actuar de la Comunidad de fe.

Marco A. Garrido Espinoza