Mensaje de Navidad

Mensaje de Navidad

“ Y allí nació su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establnavidado,

porque no había alojamiento para ellos en el mesón” Lucas 2: 7

 

Queridos hermanos y queridas hermanas de la Iglesia Evangélica Luterana en Chile

Dice el relato del Evangelio de Lucas que María tuve su Hijo, y acostó en el establo, porque no había lugar en el mesón. ¿Habrá lugar para Jesús en esta Navidad?

Estamos próximos a celebrar una vez más la promesa de Dios, su encarnación en la historia de la humanidad. Dios viene a nuestro encuentro en un niño envuelto en pañales en un humilde pesebre.  En medio del consumismo desenfrenado que vivimos en esta época del año como preparación para celebrar que Dios se hizo humano para solidarizarse con nuestra fragilidad y vulnerabilidad humana. El evangelista Lucas nos recuerda que el nacimiento de Jesús aconteció en un contexto muy distinto a lo que el mercado nos impone. El niño Dios nació en un pesebre, pues no había lugar para él…El nacimiento acontece en un contexto de violencia, marcado por la crueldad de los Reyes Herodes y Arquelao, en un contexto de migraciones (de Belén a Egipto, de Egipto a Israel, y de Israel a Nazaret).  El pesebre de Belén hace visible los muchos pesebres que existen actualmente en el mundo. Miles de personas están bajo el yugo de migraciones forzadas por situaciones de violencia y crueldad en sus países. Miles y miles de personas buscan un lugar para vivir con dignidad y paz.

La Navidad es la buena noticia de que Dios viene habitar entre nosotros y nosotras. Que en situación de violencia, crueldad, exclusión, de miedo, inseguridad, de consumismo, de abandono, depresión…Dios se hace presente con su luz en el niño envuelto en pañales.  Es ahí en el pesebre, lugar para los que no tienen lugar que Dios manifiesta su misericordia y compasión, anunciando su gracia, renovando la esperanza y acompañando la humanidad en sus caminos.

En esta Navidad, les invito a que podamos hacer un lugar para Jesús, que podamos celebrar las señales de la gracia y del amor incondicional de Dios que están presentes en nuestro medio a pesar de tantas situaciones de dolores y aflicciones. Que podamos ser el pesebre de Belén, que podamos ser un lugar de acogida para aquellos y aquellas que no tienen lugar en nuestra sociedad, que sufren, que no tienen esperanza y necesitan ser hospedados/as por nosotros y nosotras.

Seamos nosotros y nosotras esta luz de Dios en medio de la oscuridad.  Seamos paz, reconciliación, compasión, esperanza y solidaridad.Que en esta Navidad el centro de nuestras celebraciones comunitarias sea el niño envuelto en pañales acostado en el pesebre.  Que podamos en familia, en comunidad redescubrir el sentido de dignidad, paz, justicia y comunión fraterna entre todos los pueblos de la tierra.

Que el Dios con nosotros y nosotras, el Dios Emmanuel renueve en nosotros y nosotras la esperanza en su promesa de justicia y de paz. Celebremos, pues Dios está con nosotros y nosotras, y como decía el Apóstol Pablo: “Si Dios con nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rm 8:31).

Les deseo unas bendecidas celebraciones navideñas, llenas de luz, alegría y paz y que el año venidero sea una bendición para todas las personas que comparten con nuestras comunidades, congregaciones, proyectos  la esperanza de nuevos tiempos de justicia y paz.

Bendecida Navidad y un esperanzador año 2016. Afectuosamente en Cristo Jesús,

 

Pastora Izani Bruch

Obispa de la IELCH

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Navidad. Diciembre 24 2015

Desacargar: navidad 2015