Mensaje de Pestecostés

Mensaje de Pestecostés

 MENSAJE DE PENTECOSTÉS PARA COMUNIDADES-CONGREGACIONES-PROYECTOS DE LA IELCH                                             

 

“Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar.  De repente, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde ellos estaban. Y se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asentó una. Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu hacía que hablaran”.

                                                                                                                                                    Hechos 2: 1-4  

 

Estimados hermanos y estimadas hermanas, miembros de la Iglesia Evangélica Luterana en Chile:

Gracia y paz de Dios sea con ustedes. Este domingo celebraremos en nuestras comunidades y congregaciones PENTECOSTÉS. Celebraremos en comunidad la venida y la presencia del Espíritu Santo que crea y nos sostiene como comunidad de Cristo.

Nos narra Lucas que habían transcurrido 50 días desde la Pascua. Y que los/as discípulos/as de Jesús estaban reunidos en una casa, al parecer con las puertas cerradas. Ahí donde estaban reunidos acontece la promesa que Jesús les había hecho, que enviaría sobre ellos y ellas su Espíritu Santo (según el capítulo 14 del Evangelio de Juan).

“ Y todos/as quedaron llenos del Espíritu” Pentecostés, la fiesta del nacimiento de la Iglesia de Cristo es una experiencia comunitaria, acontece en medio de una comunidad reunida. Lucas quiere transmitir a las comunidades cristianas que  la promesa de Jesús, estaba actuando en la vida de las comunidades. Y que el Espíritu de Dios era lo que les permitía  enfrentar las persecuciones y vivir una vida en común en las enseñanzas de los Apóstoles,  en oración, en solidaridad y en la fracción del pan (Hechos 2: 42).

La experiencia de Pentecostés además de comunitaria nos señala Lucas que fue también una experiencia plural. Él se encarga de dejar claro que  en aquella casa dónde estaban reunidos/as los/as discípulos/as de Jesús habían otros y otras. “Aquí hay gente de Partia, de Media, de Elam, de Mesopotamia, de Judea, de Capadocia, del Ponto y de la provincia de Asia,  de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene. Hay también gente de Roma que vive aquí; 11 unos son judíos de nacimiento y otros se han convertido al judaísmo. También los hay venidos de Creta y de Arabia. ¡Y los oímos hablar en nuestras propias lenguas de las maravillas de Dios! (Hechos 2:9-10)

En este domingo de Pentecostés les invito mis hermanos y hermanas a reflexionar y a tener presente la dimensión comunitaria y plural/diversa del nacimiento de la Iglesia cristiana y ver cómo podemos nosotros/as hoy como comunidades, congregaciones, proyectos y pastorales de la IELCH promover estos dos aspectos fundamentales en nuestro testimonio de fe. ¿Cómo ser cada vez más comunidad, vivir una vida en común-unidad? ¿Y cómo vivir ésta común-unidad desde nuestra diversidad?

Si  hablamos el lenguaje común, del EVANGELIO, que es gracia, misericordia, amor, justicia, inclusión y paz es posible que todos y todas podemos entender las maravillas de Dios en nuestro propio lenguaje. En este domingo de Pentecostés cantemos y oramos juntos y juntas: “Envíanos, Señor, tu Espíritu creador que renueva la faz de la tierra”.

Que el Espíritu de Dios renueve nuestra vida, la vida de nuestras comunidades, congregaciones, proyectos y pastorales a fin de que seamos una Iglesia que vivamos y compartimos las buenas nuevas al mundo. Que como dice nuestra canción, que luchemos por el bien y la justicia, que encontremos caminos de paz, que implantemos el amor entre nosotros y nosotras, que seamos abrazos de comunión y mientras esperamos la venida plena del Reino de Dios,  hacemos posible una tierra mejor.

Que Pentecostés se de en nuestro día a día a fin de dar testimonio de la resurrección de Cristo Jesús.

Bendecido Pentecostés a cada uno/a de ustedes.

 

Izani Bruch

Pastora Presidente en funcional episcopal

Obispa-IELCH